30 de mayo de 2014

Pasta al ajo con setas y jamón

De entre la multitud de tipos de pasta existentes, hoy vamos a elegir una pasta corta para preparar una receta muy sencilla y nutritiva. En este tipo de pastas es frecuente la adicción de ingredientes que colorean la pasta original, lo que da un carácter más atractivo al plato, y si esos ingredientes son de origen natural (verduras como la zanahoria, remolacha, espinacas... ) enriquecen también su contenido nutricional. No suelen afectar al sabor, salvo que se hayan añadido especias, por ejemplo, ya que las salsas con las que suele servirse enmascaran casi siempre esos sabores. Para nuestra receta se han utilizado unas caracolas con vegetales (pero puede elegirse el tipo que se prefiera) aliñadas con ajo ligeramente frito en aceite de oliva y acompañadas con una setas salteadas con jamón. (En esta época del año, las setas serán deshidratadas o congeladas, salvo que usemos alguna cultivada. En el primer caso prepararemos las setas según se indique en el correspondiente envase antes de saltearlas.)

Ingredientes para cuatro personas
300 gr de pasta corta
400 gr de setas variadas
4 dientes de ajo
75 gr de jamón picado
Un ramillete de perejil
Dos hojas de laurel
Sal
Aceite oliva
Pimienta

  • Cocemos la pasta, según las indicaciones del fabricante, en abundante agua con sal y las hojas de laurel.
  • Mientas, freímos los ajos, pelados y laminados, en un sartén con un chorro de aceite. Ojo que no se quemen.  Retiramos y reservamos.
  • Salteamos las setas troceadas y las reservamos.
  • Cuando la pasta esté cocida la escurrimos y la rehogamos un par de minutos en el aceite de haber frito los ajos.
  • Añadimos las setas y el jamón, dejamos un minuto más mezclando bien y añadimos pimienta al gusto y los ajos fritos.
  • Servimos con un poco de perejil finamente picado por encima.


28 de mayo de 2014

Ensalada tibia de guisantes con jamón

La temporada del guisante está a punto de terminar, así que vamos a despedir a esta rica legumbre con una receta sencilla y apetitosa, una variación sobre la idea tradicional de los guisantes con jamón, con esta ensalada tibia donde la cebolleta y el pepino ponen el toque crujiente, el pimiento rojo añade una nota de color y el jamón aporta su irresistible sabor. Una suave vinagreta avivada por la pimienta corona esta ensalada fácil de preparar y de éxito seguro en la mesa.

Ingredientes para cuatro personas
800 gr de guisantes
Un pimiento rojo
Un pepino
Dos cebolletas
75 gr de picadillo de jamón
Aceite de oliva
Vinagre de manzana
Sal
Pimienta



  • Desgranamos los guisantes  y los hervimos al vapor durante diez o quince minutos pero procurando que no queden demasiado hechos. Retiramos y reservamos.
  • Mientras, picamos en juliana fina la cebolleta, el pepino y el pimiento y lo mezclamos todo en un cuenco.
  • Preparamos una vinagreta mezclando a nuestro gusto un buen aceite de oliva virgen extra con el vinagre de manzana, un poco de sal y pimienta negra recién molida. No sea tacaño con la pimienta.
  • Añadimos los guisantes a las verduras, aliñamos con la vinagreta y servimos acompañados por el picadillo de jamón.


26 de mayo de 2014

Tortilla de cebolla y calabacín

La tortilla es uno de los inventos más resultones en la cocina. No sólo es sencilla de preparar, rica al paladar y además nutritiva, sino que permite todas las variaciones que la iniciativa del cocinero (o del cocinillas) sea capaz de inventar. Sólo hay que tener cuidado, claro, para que los ingredientes no chirríen al unirlos. Pero solventado eso, casi todo vale: verduras, marisco, hierbas y especias, y las mezclas de todo ello que se nos ocurran. Así que vamos hoy con una en la que la mezcla de cebollas se alía perfectamente con el calabacín para darnos una tortilla jugosa en la que el toque avellanado del sésamo da el punto especial.

Ingredientes
Cuatro huevos
Un calabacín grandecito
Dos - tres  chalotas
Una cebolla roja
Una cebolla blanca
Una cucharada de semillas tostadas de sésamo
Sal
Aceite de oliva

  • Pelamos las cebollas, las cortamos en juliana y las pochamos en una sartén honda, con un chorro de aceite y un poco de sal, a fuego suave sin dejar que cojan color. Cuando estén transparentes retiramos el exceso de aceite y reservamos. Deben quedar bien escurridas. Reservamos también una cucharada del aceite.
  • Mientras se hacen las cebollas, lavamos el calabacín, le cortamos en rodajas finas y le hervimos al vapor durante tres minutos. Reservamos.
  • Molemos las semillas de sésamo con molinillo de café o en un mortero. Reservamos.
  • Batimos los huevos con un poco de sal, añadimos las semillas de sésamo, las cebollas pochadas y el calabacín y mezclamos bien. Dejamos reposar unos minutos.
  • Cuajamos,  a fuego suave y cuidando que no se queme, en la misma sartén donde hemos pochado las cebollas, con un hilo del aceite que habíamos reservado.
  • Damos la vuelta a la tortilla y repetimos la operación.
  • Podemos servir acompañada de unas rodajas de tomate o una ensalada verde.

23 de mayo de 2014

Pavo adobado con berenjenas al comino

Es sabido que junto a la ventaja de su disponibilidad y de su (supuesto) abaratamiento, con la consiguiente utilidad social que eso supone, la producción industrial (y masiva)de algunos alimentos conlleva, lamentablemente, la pérdida calidad como ocurre en el evidente caso de algunas carnes, sobre todo de aves como el pollo o el pavo. Así que a la hora de cocinarlos conviene tratarlos de forma que esa pérdida se compense. Y una forma de hacerlo, sencilla y de resultados satisfactorios es el adobado o marinado previo. Especias, hierbas aromáticas, vino y vinagre o aceite nos permiten ganar un plus de sabor... Y una cocción ligera hace el resto. En la receta que hoy les ofrezco, unos simples filetes de pavo a la plancha se convierten en un delicioso bocado por obra y gracia de un marinado con vino blanco, ajo, perejil, pimienta, pimentón y cebolleta. Las berenjenas al vapor aromatizadas con comino coronan un plato suculento, completo y saludable.

Ingredientes para cuatro personas
12 filetes de pavo
2 berenjenas
Un vaso de vino blanco
El tallo verde de dos cebolletas (dos cucharadas)
2 dientes de ajo
Un ramillete de perejil
Una cucharadita de pimienta negra en grano
1/2 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de cominos
2 hojas de laurel
Sal
Aceite de oliva

  • Comenzamos adobando el pavo con suficiente antelación, preferiblemente la noche antes para que el marinado impregne bien la carne. En un mortero trituramos los ajos pelados junto con el perejil picado, los granos de pimienta y un poco de sal. Agregamos el pimentón, el vino y el tallo de las cebolletas picado muy fino y mezclamos bien.
  • En un recipiente adecuado ponemos los filetes de pavo y los cubrimos con el adobo. Dejamos reposar un mínimo de dos horas, y a ser posible toda la noche.
  • Cuando nos pongamos a preparar la comida, lavamos bien las berenjenas, las secamos y las cortamos en rodajas como de un centímetro de grueso. La salamos y las dejamos en una fuente unos veinte minutos para que suelten el agüilla amarga.
  • Hervimos al vapor estas rodajas de berenjena junto con las hojas de laurel. Seis u ocho minutos serán suficientes. Apagamos el fuego y reservamos.
  • En una sartén con un hilo de aceite pasamos los filetes de pavo hasta que estén a nuestro gusto, pero no deje que se hagan mucho.
  • Servimos acompañados de las berenjenas espolvoreadas con el comino bien molido y regadas con el jugo que han soltado los filetes de pavo.


21 de mayo de 2014

Creps de puerro y queso con crema al orujo


Elaborado por destilación del hollejo de la uva, el orujo es un rico aguardiente conocido y degustado por sus propiedades digestivas. Pero es susceptible también de ser usado en la cocina, como bien saben gallegos o cántabros, formando parte de salsas, cremas dulces... o, por supuesto, ese fastuoso milagro que es la queimada. Hay que recordar, eso sí, que se trata de un licor de muy alta graduación alcohólica, por lo que debe utilizarse (al menos como ingrediente en la cocina) con cierta precaución. Mi estreno con el orujo en la cocina ha sido una crema de puerros para acompañar estos creps de cuyo relleno forman parte también unos puerros pochados, que mezclados con una crema de queso y aromatizados con albahaca nos dan un plato de capricho, apto tanto para comer tibio, recién hecho, como frío si lo dejamos un buen rato en la nevera. Sírvalos con un ribeiro blanco fresquito... y a disfrutarlos.  (Nota: los expertos aconsejan rechazar el primer crep por considerar que queda demasiado impregnado de mantequilla. Decida usted mismo.)

Ingredientes para alrededor de ocho creps
125 gr de harina
250 ml de leche
2 huevos
50 gr de mantequilla
8 -10 puerros
250 gr de crema de queso
Un manojillo de albahaca
Un vasito de orujo blanco
Un vaso de caldo de verduras
Sal
Aceite de oliva

  • Pelamos y  lavamos bien los puerros, quitamos la parte verde, los cortamos en juliana gruesa y los ponemos a fuego suave en una sartén con un chorro de aceite y un poco de sal. Recuerde que los puerros se queman enseguida, vigile para que eso no ocurra, bajando el fuego si es necesario.
  • Cuando ya estén, retiramos del fuego y escurrimos el exceso de a aceite y reservamos. Deben quedar bien escurridos.
  • Ponemos en el vaso de la batidora la leche,  los huevos y la mantequilla que habremos fundido previamente al baño maría. Añadimos la harina, cerniéndola con ayuda de un colador, y una pizca de sal y batimos bien: pasamos la mezcla resultante por un colador para eliminar cualquier grumo que pueda haber y dejamos reposar unos quince o veinte minutos.
  • Mientras, preparamos la crema al orujo: apartamos una parte del pochado de puerro (tres o cuatro cucharadas) y lo trituramos con la batidora junto con el caldo de verduras hasta conseguir una crema fina que pasaremos por el chino o por un colador.
  • Llevamos a fuego suave, añadimos el orujo y dejamos reducir hasta conseguir una crema fluida pero consistente. Retiramos del fuego y reservamos.
  • Ponemos a fuego medio una sartén antiadherente en la que dejaremos fundir un dado de mantequilla. Cuando esté caliente vertemos un cazillo de la masa y extendemos moviendo circularmente la sartén y cuando esté cuajado damos la vuelta con ayuda de unas pinzas o una espátula. Retiramos y vamos reservando en una fuente
  • Repetimos la operación hasta haber acabado toda la crema.
  • Rellenamos los creps con el pochado de puerro, una cuchara de crema de queso y espolvoreamos con la albahaca bien picada. Enrollamos formando rollitos.
  • Servimos en un plato que habremos salseado con la crema al orujo.