Mostrando entradas con la etiqueta selecciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta selecciones. Mostrar todas las entradas

21 de noviembre de 2015

Siete recetas de alcachofas


Vamos hoy con una selección de recetas ya publicadas en La Gastrocinemia. Una colección de primeros platos sencillos, ricos y saludables. Y con un producto de temporada como protagonista absoluto: las deliciosas alcachofas que ya pueblan las fruterías. Buenas para el hígado, ayudan a reducir el colesterol, previene y ayudan a combatir la diabetes, son diuréticas... en fin, casi se diría que si tenemos problemas de salud existiendo las alcachofas es porque queremos. Así que anímese: aquí tiene una solución para cada día de la semana. Como siempre, la receta completa pinchando en el enlace.

 







Alcachofas rellenas
Preparar unas alcachofas rellenas es muy sencillo y el resultado es más que satisfactorio por sabor y presencia... (Aquí, la receta completa).


 
 







Fideos con alcachofas y champiñones
Ya están aquí  las primeras alcachofas de este otoño, así que os invito a preparar hoy un plato rico y con el que podréis sorprender a propios y extraños... (Aquí, la receta completa).


 


 



Alcachofas salteadas con tomate y panceta
 ...compre una loncha de panceta ahumada de aproximadamente un dedo de grosor (unos 200 gr) y pongámonos manos a la obra. (Aquí, la receta completa).



 









Alcachofas gratinadas a las finas hierbas
Una forma sencilla y apetitosa de preparar las alcachofas. (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas al vino blanco con jamón
...una variante de las típicas alcachofas con jamón en la que vamos a cocerlas al vapor sustituyendo el agua por un vaso de vino blanco... (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas en papillote
...estas alcachofas resultan irresistibles, tiernas y jugosas, con todo su aroma y sabor. Un poco del mejor aceite de oliva y una pizca de sal y tendremos un plato de lujo. (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas con gambas y champiñones
La unión de setas y alcachofas, una pareja que en apariencia no tienen mucho en común, suele ser sin embargo de esas historias con final feliz... (Aquí, la receta completa).

19 de febrero de 2015

Siete recetas de bacalao


Estamos ya en la Cuaresma, tiempo de purificación e iluminación, (sic) esa época de ayunos y sacrificios, penitencias y abstinencias, que parece inventada por un híbrido resultante de cruzar al divino marqués con von Sacher-Masoch. Cuando yo era joven (ay...) era un tiempo durante el cual, y en determinados días, estaba prohibido comer carne, (el que pudiera hacerlo, claro, aunque siempre era posible comprar una bula, permiso papal que permitía saltarse la prohibición, prueba de que la Santa Madre siempre ha sido comprensiva con quienes podían pagar sus caprichos...) No sé si sigue ocurriendo así, (lo de la abstinencia, digo, la comprensión de la Santa Madre ya sabemos que sigue intacta) porque después de tanto aggiormento ni la Iglesia es ya lo que era... Pero esa costumbre ha dejado su impronta en la gastronomía: las limitaciones siempre han espoleado la imaginación, y lo que debía de haber sido un tiempo de penitencia se convirtió, naturalmente, en un tiempo de placer: suntuosos potajes de verduras, luj(uri)osos platos de pescado, (carne esta sí permitida) escabeches... huevos y tortillas capaces de satisfacer al cura más glotón... Y en tierras del interior peninsular, el bacalao en todas sus manifestaciones, rey indiscutible de estos días y casi el único pescado que llegaba. Así que cediendo a la nostalgia (y un poco a la vagancia) aquí os ofrezco siete recetas de bacalao ya publicadas por la Gastrocinemia. Como siempre, la receta completa haciendo click en el correspondiente enlace.

29 de junio de 2014

Siete platos de pasta

Vamos a continuar con la idea de las selecciones de platos ya publicados en este blog. A las ensaladas y a las cremas frías se une hoy esta recopilación de ideas para preparar unas sencillas recetas de pasta, ese genial invento que los italianos defienden como suyo, aunque también los chinos reivindican su autoría basándose en unos "fideos" hallados en una tumba de hace cuatro mil años. Sea como fuere, está claro que la pasta, rica en carbohidratos y mucho menos  calórica de lo que se cree , es una de soluciones ideales para una comida completa y saludable. Y que además gusta a (casi) todo el mundo. Como siempre, las recetas completas pueden verse pulsando el enlace corresondiente.
Las pappardelle son esas cintas anchas de hasta  3 cm. Su nombre viene de un verbo que significa engullir, pero en singular (pappardella) también significa discurso o escrito largo, y sobre todo aburrido. Nada que ver con esta receta, pues ni su elaboración es larga ni comerla resulta aburrido: todo lo contrario, véase.



Lo que contribuye al exceso de calorías en los platos de pasta proviene de las salsas con las que se acompaña. Vamos, que si comemos unos espaguetis con una sencilla salsa de tomates, aportaremos menos grasas que si añadimos quesos, natas, carnes, etc.  No como en estos sencillos espaguetis , sabrosos y muy poco calóricos.



Una forma fácil y muy rica de preparar un plato de pasta consiste en añadir unas almejas que previamente habremos cocinado con una sencilla salsa de vino, consiguiendo así un suculento complemento sin aumentar demasiado las  calorías y proporcionando un delicioso toque marino en estas fechas de vacaciones.



Una receta rica y suculenta para preparar un plato de pasta. Las hierbas usadas para condimentar estos espaguetis proporcionan un carácter muy especial al plato, que se acentúa con el sabor ahumado de la panceta y del queso scamorza, y es tan fácil de preparar como satisfactorio es el resultado.



La llamada crème fraîche (literalmente, crema fresca) Se obtiene inyectando cultivos de lactobacillus en la crema ligera no pasteurizada y dejando estos últimos desarrollarse hasta que la crema sea ácida y grasa. En esta ocasión os propongo unos espaguetis acompañados por una crema fresca que habremos mezclado con cebollino picado y semillas de cilantro machacadas. El resultado es muy rico y gratificante.


En algunos tipos de pasta es frecuente la adicción de ingredientes que la colorean, lo que da un carácter más atractivo al plato, y si esos ingredientes son de origen natural (verduras como la zanahoria, remolacha, espinacas... ) enriquecen también su contenido nutricional. No suelen afectar al sabor, salvo que se hayan añadido especias, por ejemplo, ya que las salsas con las que suele servirse enmascaran casi siempre esos sabores.


Mirando un poco por la red se encuentran sitios en los que se deshacen en alabanzas sobre las virtudes poco menos que milagrosas de la pasta, desde que puede ser beneficiosa para las personas con diabetes hasta que puede reducir el riesgo de cáncer de mama pasando por "que no causa adicción" (sic.) No es que todo ello sea creíble, me temo, pero sin duda que está muy rica y es muy nutritiva, como demuestra esta receta.

15 de junio de 2014

Siete platos refrescantes

Platos, o cuencos, o vasos... preséntelos como más le plazca, pero todos reúnen la condición de poder tenerlos preparados con antelación y guardados en la nevera para tomarlos tranquilos y relajados en estos días de furias (rojas) y calores de todo tipo. Elaborados con ingredientes en los que predomina lo vegetal, y donde las proteínas (lácteos, frutos secos, jamón...) van en forma de guarnición alegrando la vista y el paladar, son ligeros y saludables  y además están muy, muy ricos. Las recetas completas pueden verse pulsando en los correspondientes enlaces.

 

Y empezamos por el rey de las cremas y las sopas frías, el inimitable gazpacho, del que hay tantas variantes como españoles (por lo menos) aunque todos partan de los tomates, pimientos, pepinos, cebolla y ajos.




Contundente variación del gazpacho tradicional es este gazpacho blanco donde el yogur se convierte en ingrediente principal. El pepino y la yerbabuena le dan un toque especialmente refrescante.  Y es tan fácil de preparar como agradable al paladar.




Una receta muy veraniega, un plato muy rico y nutritivo, de verdad apetecible en estos días de calor: un salmorejo. El salmorejo es una manera típica de preparar una crema fría de tomate, originaria de Córdoba, aunque también por Canarias hacen uno que es más una salsa para acompañar carnes.




Otra posibilidad para refrescarnos son  las cremas frías, y aquí mezclamos dos ingredientes en apariencia poco compatibles pero que una vez juntos proporcionan a nuestra crema  una textura de una untuosidad verdaderamente sensual… única condición: el aguacate ha de estar bien maduro para que no sepa a crudo.



Meterse en la cocina cuando el calor aprieta, salvo casos de cocinitis aguda, que también se dan, puede no apetecer mucho. Por eso preparar platos ligeros y de elaboración sencilla es una buena solución. Y puesto que empiezan a llegar las calabazas de la variedad conocida como de verano aprovecharemos para disfrutar de esta deliciosa crema.



La lechuga, que parece condenada a figurar sólo en ensaladas, responde perfectamente a la cocción y se presta divinamente a la preparación de cremas y sopas con su sabor suave que admite muy bien combinaciones tan heterodoxas como esta con la salsa tahini, lo que tiene como consecuencia un sorprendente juego de sabores que resulta muy grato al paladar.


Y acabamos esta selección con una preparación que no es del todo una crema, ni una sopa ni tampoco una mousse como pese a ello se titula esta receta. Eso sí, les garantizo que la suavidad y textura de esta crema es tan delicada que nada tiene  que envidiar a las más suntuosas y refinadas mousses. Y por si fuera poco es muy sencilla de elaborar y perfectamente apta para disfrutarla fresquita.

3 de junio de 2014

Siete ensaladas para siete días


Comienza, por estas latitudes, el tiempo de soles y calores con lo que  la cocina de ollas y fogones puede resultar menos tentadora que un plato colorido y refrescante, nutritivo y lleno de sabor: efectivamente, las ensaladas. Y como se supone que en este blog se habla, también, de cine (...ya, ya sé que esa parcela la tengo un poco desatendida últimamente...) vamos hoy con una antología de ensaladas publicadas en la gastrocinemia y cuyo título, Siete ensaladas para siete días,  tiene reminiscencias de vieja película. La receta completa puede verse pulsando en le enlace correspondiente.


Y aprovechando que aun estamos en temporada de nísperos empezamos con esta que, como se dice en la correspondiente entrada, No es que sea especialmente original, ni lo pretende, pero el añadido de unos nísperos le da un toque muy primaveral, realzado por el aroma de la albahaca.

 
Esta ensalada se decanta por  una mezcla donde el queso brie pone su suave cremosidad y su ligero aroma, más intenso cuando va madurando, que tan bien  combina en saladas donde entren frutas de carne consistente (mango, aguacate...) Para acabar con el remate del toque suntuoso de un buen jamón ibérico.


Pepino, aguacate, manzana, rabanitos... más una rica ventresca de atún y rúcula. El toque especial  se lo da esta ensalada una vinagreta que aromatizaremos con unos clavos de olor, cuya fragancia levemente punzante combina muy bien con el sabor más suave de las verduras.

  


Una de las más socorridas y típicas ensaladas es aquella en la que se combinan vegetales y carnes o pescados, como la anterior de ventresca o esta, donde el pollo y el queso de cabra ponen el complemento proteínico a los vegetales, y las hierbas aromáticas añaden sabor y frescura a nuestro plato.
 

El apunte exótico lo pone en nuestra colección de ensaladas esta, en la que la salsa tzatziki, esa mezcla de yogur, pepino, aceite de oliva y hierbas aromáticas. Es una ensalada muy refrescante, moderadamente calórica que muy bien puede constituir un plato único si decidimos servirla sobre pan de centeno y la complementamos con una pieza de fruta.



La mezcla de sabores y texturas de la manzana, el queso y el aguacate es sólo uno de sus atractivos a los que la vinagreta de cebollino se une para lograr un resultado sorprendente en esta ensalada, leve variación de la anterior ensalada de aguacate y brie con virutas de ibérico. La vinagreta de cebollino con  la que la se acompaña añade un plus de sabor.



Y terminamos con una propuesta muy especial, una mezcla de dos de las joyas de nuestra cocina mediterránea: el espencat valenciano y la escalivada catalana juntos en este plato capaz de poner los dientes largos al más inapetente. Una combinación en verdad deslumbrante, donde la mezcla de sabores, aromas y texturas tiene poco que envidiar a esos inventos de la nueva (cada vez menos nueva, en realidad,) cocina.