
- Una cucharadita de canela
- Una cucharadita de nuez moscada
- Una cucharadita de pimienta negra
- Una cucharadita de clavo
- ½ cucharadita de jengibre en polvo
- ½ cucharadita de cardamomo
He cambiado
también la pimienta blanca por pimienta negra, un poco más adecuada, me parece,
para un plato salado. El resultado combina divinamente con la suavidad un poco
dulce de la calabaza y se complementa muy bien con el perfume del hinojo con el
que hemos aromatizado el arroz. En conjunto, un plato sorprendente, sabroso y
muy nutritivo. (Sobrará algo de especuloos: guárdelo en un botecito hermético, podrá usarlo para otra preparación.)
Ingredientes
para cuatro personas
800 gr de
calabaza limpia
250 gr de
arroz
Una cucharada
de especuloos
Una cucharadita de semillas de hinojo
Tres hojas
de laurel
Dos dientes
de ajo
Una ramita
de hierbabuena
Sal
Aceite de
oliva
- Prepararemos el arroz según se indica aquí .
- Trituramos todas las especias en grano, (del cardamomo usaremos sólo las semillas del interior de la vaina) rallamos la nuez moscada y mezclamos todo bien con las que van en polvo (la canela y el jengibre.) Reservamos.
- Limpiamos la calabaza y la cortamos en trozos alargados de unos tres por cinco centímetros y la salamos ligeramente.
- Ponemos una sartén con un par de cucharadas de aceite a fuego medio y cuando esté caliente añadimos la calabaza, dejando que se dore bien por todos lados pero cuidando que no se queme.
- Cuando ya casi esté, agregamos la cucharada de especuloos y mezclamos bien con cuidado de no romper los trozos de calabaza. Dejamos unos minutos a fuego muy bajo para que se impregne con el aroma de las especias y servimos acompañado del arroz y con las hojas de hierbabuena picada.
