18 de diciembre de 2013

Sopa de pollo con fideos

La sopa es una preparación no sólo nutritiva y apetitosa (excepto para Mafalda, claro,) sino que resulta muy reconfortante en estos días de frío, y además  permite todas las combinaciones  de ingredientes que se desee, aunque  según la RAE, la sopa sólo sea un plato compuesto de un líquido alimenticio y de rebanadas de pan, y para quien haya escrito el correspondiente artículo en Wikipedia, la sopa sólo sea una preparación culinaria que consiste en un líquido con sustancia y sabor, a lo que añade una matización realmente adecuada: una de sus características principales es que se ingiere con cuchara. Bravo. (En lo que hace a la RAE, me temo que su definición de sopa demuestra sólo que para ser académico de la lengua no se requiere mucha imaginación. Para escribir en Wikipedia, tampoco.) La sopa es, ciertamente un  plato de cuchara cuyo ingrediente básico es un caldo al que pueden, y deben, añadirse tropezones varios, cuidando, eso sí que el resultado sea armónico y grato al paladar. Cumplido eso, la mezcla puede jugar con aromas y texturas para conseguir un efecto agradable o sorprendente. Y basta de cháchara, vamos a la cocina a preparar una sencilla pero suculenta sopa de pollo.

Ingredientes para cuatro personas
Para 1 l de caldo de pollo:
                Una carcasa de pollo
                Una zanahoria
                Media cebolla
                Dos hojas de laurel
8 alitas de pollo
200 gr de fideos finos (tipo cabellín)
Un ramillete de perejil
Sal

  • Comenzamos preparando el caldo con suficiente antelación para que nos permita desgrasarlo. Ponemos en una olla con algo más de un litro de agua la carcasa de pollo, las alitas, las verduras y las hojas de laurel, salamos y dejamos hervir a fuego lento unos cuarenta o cuarenta y cinco minutos, espumando para que nos quede un caldo limpio. Retiramos del fuego, colamos, dejamos enfriar y metemos en la nevera un par de horas. De esta manera se formará en la superficie un película de grasa que será muy fácil retirar, obteniendo así un caldo rico y ligero.
  • Desmenuzamos las alitas de pollo, separando la carne limpia de piel y grasa y reservamos.
  • Una vez desgrasado el caldo, lo ponemos al fuego, y cuando rompa a hervir añadimos los fideos y dejamos hacer unos cinco minutos. Comprobamos de sal y retiramos del fuego.
  • Servimos en plato hondo o en un cuenco, con la carne de las alitas y un poco de perejil picado.

16 de diciembre de 2013

Trucha en salsa de almendras...

...para #RecetasSolidariasParaNavidad.

Ligero y saludable, este pescado azul de agua dulce es muy nutritivo y su carne es rica en potasio, fósforo y vitaminas del grupo A y B. Como además es bastante económico, (el precio por persona  de esta receta no supera los tres euros) se presta divinamente para  hacer un rico plato navideño que muy bien se puede incluir en la selección de #RecetasSolidariasParaNavidad, iniciativa de Helena del Valle, cuyo resultado podéis ver aquí o pulsando en el logo "Blog solidario" ahí a la derecha. Esta trucha con salsa de almendras es un plato muy popular en la cocina del Pirineo Aragonés,  que no sólo es una forma muy sencilla de preparar la trucha, sino que proporciona unos resultados espectaculares.

Ingredientes para cuatro personas
Cuatro truchas
Ocho cebollitas francesas
Dos dientes de ajo
150 gr de almendras tostadas
El zumo de un limón
Un vaso de vino blanco
1 cucharadita de maicena
Un par de cucharadas de harina              
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

  • Pelamos las cebollitas y las ponemos a hervir al vapor hasta que estén tiernas. Reservamos.
  • Evisceramos y lavamos bien las truchas, (pueden comprarse ya limpias) las secamos, salpimentamos y rociamos con el zumo de limón. Las enharinamos ligeramente y las freímos en una sartén con aceite de oliva hasta que se dore un poco la piel. Las retiramos y las colocamos en una fuente que llevaremos al horno, precalentado a 180º, unos diez o quince minutos.
  • Mientras, y en la misma sartén donde hemos frito las truchas (retiramos el exceso de aceite, dejando sólo un par de cucharadas) salteamos el ajo picado. Añadimos la maicena y un poco de sal, regamos con el vino y dejamos hervir a fuego muy suave un par de minutos.
  • Agregamos las almendras picadas, damos un hervor, rectificamos de sal y trituramos bien con la batidora. Si quedara muy espesa podemos añadir un poco un poco del agua de cocción de  las cebollitas.
  • Salseamos el plato y servimos acompañado de las cebollitas al vapor y decorado con unas láminas de almendra.

13 de diciembre de 2013

Brandada con crema de pisto

No sé por qué la brandada suele venir acompañada de la (innecesaria) aclaración "de bacalao". Y digo innecesaria porque la brandada siempre es de bacalao: es una de las pocas recetas tradicionales en las que el ingrediente principal nunca se cambia. Su origen es, parece, occitano y su nombre viene de un verbo que significa mover, agitar, balancear... en referencia a la forma de prepararlo moviendo bien la cacerola. En fin, al menos antes del invento de los utensilios de cocina modernos. Pero dejando aparte el uso obligatorio del bacalao, la forma de prepararlo puede variar según quién lo haga y dónde se haga. En esencia consiste en una especie de puré de bacalao al que se añade aceite de oliva, y ya dependiendo de gustos, ajo, leche... agua de la cocción del bacalao... Se puede servir en cazuela o sobre rebanadas de pan, acompañado de patatas hervidas con su piel o de salsa de tomate. Deje volar su imaginación.

Ingredientes para cuatro personas
600 gr de bacalao desalado
500 ml de leche
Una cebolla
Un pimiento verde grandecito
Cuatro tomates
Dos dientes de ajo
Tres hojas de laurel
Sal
300 ml  de aceite de oliva

  • Comenzamos poniendo a desalar el bacalao con suficiente antelación. Vea aquí como hacerlo.
  • Cuando nos pongamos a prepararlo lo escurrimos bien y lo ponemos en una cazuela con las hojas de laurel, lo cubrimos con la leche y lo ponemos a fuego mínimo hasta que rompa a hervir. Apagamos inmediatamente el fuego, retiramos y dejamos en infusión hasta que temple.
  • Mientras, preparamos el pisto: pelamos la cebolla y la cortamos en juliana. Lavamos el pimiento y lo troceamos también. Pelamos el tomate, retiramos las semillas y lo troceamos.
  • Ponemos todo en una sartén con un chorro de aceite de oliva y un poco de sal y dejamos que se vaya haciendo a fuego lento hasta que reduzca completamente el jugo y  nos quede un concentrado de pisto. Ojo que no se queme.
  • Desmigamos el bacalao quitando la piel y procurando que no queden espinas. Lo ponemos en el vaso de la batidora junto con los ajos pelados y un cacillo de la leche en el que hemos confitado el bacalao y trituramos bien.
  • Añadimos el aceite y volvemos a  triturar para emulsionar bien el aceite. Corregimos de sal si fuera necesario y reservamos.
  • Trituramos el pisto hasta conseguir una crema suave. Corregimos de sal y reservamos.
  • Podemos servir utilizando unos moldes de emplatar  y con el pisto por encima o bien sobre rebanadas de pan.


11 de diciembre de 2013

Berenjenas gratinadas rellenas de setas

Vamos a preparar hoy un plato que no sólo es apto para vegetarianos sino que es mucho menos calórico de lo que puede parecer por su aspecto. Las setas mezcladas con la pulpa de la berenjena, la albahaca  y el puerro suavemente pochado nos garantizan un relleno jugoso y aromático. Y la bechamel, preparada con leche de soja y harina de garbanzos, con cebolleta y unas semillas de sésamo, resulta ligera y además añade un toque levemente exótico a una receta sencilla pero muy gustosa. Para las setas podemos utilizar el combinado que prefiramos, desde unos sencillos champiñones hasta la mezcla más exótica que se nos ocurra. Y no sólo podemos elegirlas frescas, sino que congeladas o en conserva las setas guardan muy bien sus propiedades organolépticas.

Ingredientes para cuatro personas
Cuatro berenjenas
400 gr de setas variadas
Dos puerros
Dos cebolletas
250 cl de leche de soja
2 - 3 cucharadas de harina de garbanzos
Un ramillete de albahaca
Un par de cucharadas de cebollino picado
Dos cucharadas de semillas tostadas de sésamo
Sal
Pimienta
Nuez moscada
Aceite de oliva

  • Lavamos bien las berenjenas, las cortamos longitudinalmente, las salamos y las dejamos una media hora que vayan escurriendo para eliminar el sabor amargo. Pasado este tiempo las lavamos bien para eliminar el exceso de sal y las ponemos a hervir al vapor unos quince o veinte minutos. Retiramos y dejamos enfriar.
  • Mientras, limpiamos los puerros, los troceamos en juliana fina y los pochamos a fuego suave con un poco de aceite y una pizca de sal. Ojo que no deben coger color.
  • Preparamos las setas según sean frescas, congeladas o en conserva y las troceamos. Recuerde que al cocinarse merman bastante, no haga unos trozos demasiado pequeños.
  • Añadimos las setas al pochado de puerros removemos bien y dejamos que se hagan unos ocho o diez minutos. Comprobamos de sal, retiramos y reservamos.
  • Con un cuchillo o con una cucharilla extraemos la pulpa de las berenjenas cuidando de dejar una pared como de un centímetro. Troceamos esta pulpa y la unimos al pochado de setas y el puerro, agregamos la albahaca finamente picada, un toque de pimienta y mezclamos bien.
  • Rellenamos las berenjenas con esta mezcla y las colocamos en una fuente para el horno. Reservamos.
  • Limpiamos y cortamos las cebolletas en brunoise (juliana muy fina) y las pochamos con un poco de aceite y una pizca de sal a fuego suave.
  • Cuando comienzan a estar trasparentes añadimos la harina de garbanzos, removiendo bien, y vamos añadiendo la leche de soja hasta conseguir una bechamel suave y sin grumos. Comprobamos de sal, añadimos  nuez moscada al gusto, cubrimos con ella las berenjenas y las espolvoreamos con las semillas de sésamo.
  • Introducimos en el horno previamente calentado a 180º y dejamos  unos quince o veinte minutos. Podemos gratinar hasta que la bechamel tome un bonito color dorado pero procurando que no se queme.
  • Servimos con el plato decorado con un poco de cebollino picado.



9 de diciembre de 2013

Rulo de dorada al horno con verduras

Es sabido que el pescado es uno de los alimentos que mejoran nuestra salud a través de la alimentación, sobre todo el pescado azul, y la forma en que lo elaboremos es fundamental  a la hora de aprovechar todas sus propiedades. Preparar el pescado al horno asegura una buena conservación de sus propiedades nutritivas y es una forma rápida y sencilla de hacerlo y de resultados siempre satisfactorios con sólo cuidar el tiempo de cocción para evitar que se reseque. Los jugos que pudieran perderse con este sistema se recogen y se aprovechan para hacer una salsa ligera, y si lo acompañamos de unas verduras tenemos también garantizado un plato completo, sano y apetitoso. La dorada es un pescado perfectamente apto para cocinarlo al horno, su delicada carne se hace enseguida y queda muy jugosa. Este rulo que hoy os invito a preparar resulta no sólo rico sino con una presentación espectacular.

Cuatro doradas de ración en filetes
Dos zanahorias
Dos puerros
Un pimiento verde
Dos tomates
250 cl de caldo de pescado
Un v aso de vino blanco
Una cucharada de estragón
El zumo de un limón
Sal
Pimienta
Aceite de oliva

  • Rociamos ligeramente los filetes del pescado con zumo de limón, salpimentamos al gusto y reservamos.
  • Preparamos las verduras cortándolas en tiras, el puerro y el pimiento, y en bastoncitos  la zanahoria. Pelamos el tomate, quitamos las semillas y cortamos también en tiras.
  • En una sartén con un poco de aceite de oliva rehogamos las verduras unos minutos.
  • Retiramos el exceso de aceite, regamos con el vino y dejamos reducir.
  • Agregamos el caldo de pescado, salamos, añadimos el estragón y cocemos a fuego muy bajo unos diez o doce minutos. Comprobamos de sal, retiramos del fuego y reservamos parte de los bastoncitos de zanahoria.
  • Precalentamos el horno a 180º, enrollamos los filetes de pescado (podemos sujetarlos con un palillo para que se mantengan) y los rellenamos con las verduras, regamos con un poco del jugo de la cocción y los colocamos en una fuente apta para el horno.
  • Horneamos hasta que el pescado esté a nuestro gusto.
  • Servimos acompañado con los bastoncitos de zanahoria y un par de cucharadas del caldo de cocer las verduras mezclado con el jugo que haya soltado la dorada en la fuente del horno.



6 de diciembre de 2013

Crema de garbanzos y boniato con dados de queso azul y picadillo de hinojo...

...para #RecetasSolidariasParaNavidad.

Bataca, batata, boniato, buniato, camote, moniato, moniatos, patata de Málaga, patata dulce y minina. Con todos estos nombres se puede llamar al boniato, del que se dice que controla el nivel de glucosa así como el nivel de colesterol, es rico en hierro y vitamina B2. Forma parte de la cocina tradicional de un buen número de países de Latinoamérica, y en Canarias se utiliza en platos tan populares como el sancocho y el cocido canario, y su sabor dulce, (es muy rico también en azúcares como sacarosa, glucosa y fructosa) le hace especialmente apto para elaborar dulces y postres. Pero hoy vamos a usarlo para preparar una sorprendente y rica crema, mezclado con unos garbanzos. Los dados de queso azul, con su sabor fuerte, atemperan el deje dulce del boniato y potencian el ligeramente insípido de los garbanzos. Y el picadillo de hinojo da el toque crujiente y digestivo a esta crema, especialmente adecuada para un primer plato navideño. Es además muy económica, apenas llega a los dos euros por persona, así que la incluyo en las #RecetasSolidariasParaNavidad, iniciativa de Helena del Valle, cuyo resultado podéis ver aquí o pulsando en el logo  "Blog solidario" ahí a la derecha.

Ingredientes para cuatro personas
500 gr de boniatos
300 gr de garbanzos
Un bulbo de hinojo de unos 250 gramos
150 gr de queso azul (o Roquefort...)
2 cebolletas
Dos o tres hojas de laurel
Sal
Pimienta

  • Ponemos en remojo los garbanzos la noche antes, y cuando nos pongamos a prepararlos los escurrimos y lavamos al chorro del grifo y los ponemos a cocer en la olla exprés junto con las hojas de laurel. Unos veinte minutos serán suficiente.
  • Pelamos los boniatos, los troceamos y los hervimos al vapor durante quince minutos junto con las cebolletas peladas y también troceadas.
  • Mientras, picamos el hinojo bien lavado en brunoise (juliana muy fina) y reservamos.
  • Ponemos los garbanzos, los boniatos y las cebolletas en el vaso de la batidora y trituramos todo muy bien, añadiendo un poco del caldo de cocción de los garbanzos.
  • Pasamos esta crema por el chino o por un colador y llevamos a fuego suave unos minutos, añadiendo caldo de la cocción de los garbanzos hasta obtener la consistencia deseada para nuestra crema. Salamos y agregamos pimienta al gusto.
  • Servimos colocando en el plato unos dados del queso azul, el picadillo de hinojo y decoramos con una ramita de hinojo.

4 de diciembre de 2013

Espaguetis con carbonara de salmón ahumado

Es sabido que en Italia la carbonara no es una salsa sino un plato. Vamos, que allí no se hacen espaguetis (macarrones, tallarines...) con salsa carbonara, sino que se hace carbonara,  para lo que generalmente se usan los espaguetis. Sólo al salir de Italia el aderezo de este plato se convirtió en salsa, adquiriendo de paso distintas formas de preparación, como el uso de nata, que no aparece en la idea original, idea que según la Wikipedia,  "(...) se basa en huevos, queso (Pecorino Romano o parmesano), aceite de oliva virgen extra, pancetta o guanciale y pimienta negra." Conviene aclarar que, como puede verse en los enlaces,  la pancetta italiana no es exactamente la panceta española, aunque ambas procedan del mismo bicho. (El guanciale es un preparado hecho con las carrilleras del cerdo.) Y viene todo esto a cuento de que hoy vamos a preparar unos espaguetis aliñados con una salsa que parte de la idea de la salsa carbonara, pero sustituyendo la panceta por salmón ahumado y eliminando el queso y los huevos, con lo que conseguimos un resultado mucho más ligero pero igual de rico.

Ingredientes para cuatro personas
400 gr de espaguetis
10 gr de salmón ahumado
Una cebolla
Dos puerros
Un diente de ajo
250 cl de nata
Un manojillo de perejil
Sal
Pimienta

  • Pelamos la cebolla, la cortamos en juliana fina y la ponemos a pochar, a fuego suave, con un chorro de aceite de oliva y una pizca de sal.
  • Limpiamos los puerros, usaremos sólo la parte blanca, los cortamos en juliana fina y los añadimos al pochado de cebolla cuando ésta empiece a estar transparente. Dejamos hasta que las dos verduras estén blandas, pero cuidando que no se quemen.
  • Cuando ya esté, retiramos el exceso de aceite, trituramos bien con la batidora junto con el diente de ajo pelado y reservamos.
  • Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.
  • Mientas, preparamos la salsa poniendo a fuego suave la crema que hemos conseguido triturando el pochado, añadimos la nata y mezclamos bien, dejando que hierva unos minutos.
  • Agregamos el salmón ahumado picado fino (reservamos un poco para adornar) y pimienta al gusto, comprobamos de sal y dejamos un par de minutos más.
  • Escurrimos los espaguetis y los agregamos a la salsa, mezclamos bien y servimos espolvoreados con perejil picado y un poco de salmón también picado.


2 de diciembre de 2013

Crema de coliflor con queso y frutos secos

Alimento muy recomendable en dietas de adelgazamiento, (aporta pocas calorías por su bajo contenido en hidratos de carbono, proteínas y grasas y es una buena fuente de fibra, vitamina B5, B6 y ácido fólico) la coliflor es también adecuada para personas con problemas de hipertensión por su bajo contenido en sodio y alto porcentaje de potasio y agua. lo que la convierte en un excelente diurético natural. Tiene el inconveniente de ser muy flatulenta, pero es un problema  que puede contrarrestarse si al hervirla añadimos una cucharadita de semillas de hinojo y una pizca de cominos al agua de la cocción, lo que también evitará el penetrante olor que deja en la cocina y le añadirá un agradable toque de sabor. Es apta para prepararla de muy diversas maneras, y hacer una crema de coliflor es una muy buena solución para un reconfortante primer plato en estos días de frío. Vamos a ello.

Ingredientes para cuatro personas
Un coliflor grandecita
Dos puerros
100 gr de queso emmental rallado
4 cucharadas de frutos secos variados picados
Una cucharada de semillas de hinojo
1/2 cucharadita de cominos
Un manojillo de perejil
Sal
Pimienta

  • Limpiamos la coliflor de las hojas exteriores y el tallo, separamos los ramilletes y los ponemos a hervir durante diez minutos en abundante agua con sal y una cucharada de semillas de hinojo y media cucharadita de cominos.
  • Retiramos los ramilletes reservando cuatro de ellos para decorar los platos, escurrimos el resto (reservamos el agua de la cocción) y los trituramos muy bien con la batidora, añadiendo el agua de la cocción necesaria para conseguir la consistencia deseada.
  • Llevamos esta crema al fuego y añadimos el queso, dejando que funda a fuego suave y mezclando bien. Rectificamos de sal si fuera necesario, añadimos un toque de pimienta al gusto y añadimos con un poco más del agua de cocción si nos queda demasiado espesa.
  • Servimos adornada con el ramillete que habíamos reservado, los frutos secos y un poco de perejil picado.

29 de noviembre de 2013

Conejo con patatas

Os invito a preparar unas paletillas de conejo guisadas con patatas: una forma muy sencilla de hacer un plato sabroso y nutritivo. Y es que las paletillas son una de las partes más tiernas y jugosas del conejo, ideal para guisar y estofar y al ser una carne muy poco grasa es apta para (casi) cualquier tipo de dieta. Tiene una ventaja adicional, la carne de conejo,  y es su corto tiempo de cocción, salvo que se trate de un animal salvaje, (pobre bicho, mira que llamar salvaje a un conejo...) pero si ha sido criado en granja, que es lo habitual a la hora de comprarlo en el comercio, en apenas media hora ya lo tendremos listo, estofado a fuego lento. Una recomendación: precisamente por haber sido criado en cautividad puede tener alguna grasa superficial que debemos quitar antes de cocinarlo.

Ingredientes para cuatro personas
12 paletillas de conejo
Cuatro patatas medianas
Dos cebolletas
Dos puerros
Un pimiento verde
Dos tomates
Tres dientes de ajo
Un vaso de vino blanco
1/2 l de caldo de verduras
Dos hojas de laurel
1/2 cucharadita de granos de pimienta
Una cucharadita de pimentón
Un ramillete de perejil
Sal
Aceite de oliva

  • Lavamos y cortamos todas las verduras en juliana gruesa, excepto las patatas, pelamos y troceamos uno de los dientes de ajo y lo ponemos todo a pochar en una cazuela con un chorro de aceite y una pellizco de sal.
  • Cuando ya vaya estando listo el sofrito retiramos el exceso de aceite y añadimos los tomates pelados y troceados. Rehogamos un par de minutos y añadimos las patas peladas y cortadas en dados, agregamos el pimentón y dejamos que vaya haciéndose a fuego suave.
  • Mientras, limpiamos la carne de la grasa superficial que pudiera tener, la salpimentamos al gusto y la doramos en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva y los otros dientes de ajo pelados pero enteros. Procuramos que quede bien  doradito por todos los lados. Retiramos, escurrimos bien y lo añadimos a la cazuela con las verduras.
  • En un mortero preparamos un majado con los dientes de ajo que hemos frito con el conejo, el perejil picado y los granos de pimienta. Añadimos el vaso de vino, mezclamos bien y añadimos  esta mezcla a la cazuela del guiso.
  • Acabamos de cubrir con el caldo de verduras, justo para cubrir, agregamos las hojas de laurel y dejamos que acabe de cocerse todo a fuego lento. Ojo que no se seque el guiso, pero recuerde no debe quedar muy caldoso.
  • Cuando ya esté, unos treinta minutos, más o menos, comprobamos de sal y dejamos reposar unos minutos antes de servir.


27 de noviembre de 2013

Fideuá de setas

La fideuá, además de ser la pronunciación dialectal de la palabra valenciana fideuada -gran cantidad de fideos- es un plato marinero originario de las costas de la Comunidad Valenciana. (Wikipedia dixit) Así que ya veo a los guardianes de la pureza gastronómica echándose las manos a la cabeza y luego a los bolsillos para sacar las piedras y lapidar al hereje después de leer el título de mi entrada de hoy. Y sin embargo, como cualquier receta de la cocina popular, es apta para variarla siempre que se conserve el espíritu de la idea: fideos cocidos con un sofrito de las verduras que se tengan a mano (precisamente la esencia de la cocina popular: los ingredientes de que se disponga) a los que se añade pescado, mariscos, carne... para enriquecer, nutritiva y gastronómicamente el invento. Y así, es fácil encontrar multitud de variantes de la fideuá con sólo darse una vuelta por Internet. O con que algún amigo valenciano, o catalán, te invite a comer. En cuanto a los fideos...  ahí tenemos otro caballo de batalla: finos o gruesos, huecos o no... elija usted los que prefiera y olvídese de polémicas.

Ingredientes para cuatro personas
400 gr de fideos
400 gr de setas variadas
1/2 l de caldo de verduras
Una cebolla
Un pimiento verde
Dos tomates medianos bien maduros
Dos dientes de ajo
Sal
Aceite de oliva

  • Preparamos las setas  que utilicemos (frescas, congeladas o en conserva) cortándolas en trozos no demasiado pequeños. Reservamos.  
  • En una sartén con un poco de aceite sofreímos un diente de ajo picado fino y cuando empiece a dorarse lo retiramos y rehogamos los fideos unos minutos. Escurrimos y reservamos.
  • Lavamos los pimientos,  pelamos la cebolla y el otro diente de ajo, cortamos todo en juliana no demasiado fina y lo ponemos a pochar, a fuego suave, en la paella o sartén con un chorro de aceite y una pizca de sal.
  • Cuando la cebolla empiece a estar trasparente retiramos el exceso de aceite y añadimos los tomates pelados y troceados mezclando todo bien. Dejamos rehogar unos minutos.
  • Añadimos las setas y esperamos a que suelten el agua y que reduzca un poco.
  • Agregamos los fideos, mezclamos bien y regamos con el caldo hirviendo hasta cubrir el guiso. Dejamos hacer a fuego suave hasta que la pasta esté hecha y el caldo haya reducido.
  • Dejamos reposar unos minutos tapado con un paño de cocina y servimos enseguida.


(Ya sé: ¿dónde está el all i oli? No hay problema, puede acompañar esta riquísima fideuá con un poco de all i oli.)

25 de noviembre de 2013

Muslos de pavo al horno con salsa de verduras a la pimienta verde...

...y patatas hasselback para #RecetasSolidariasParaNavidad.

Segunda receta que desde la Gastrocinemia os ofrezco para la iniciativa de Helena del Valle #RecetasSolidariasParaNavidad que ya cuenta con un montón de propuestas por parte de un montón de blogueros cocinillas y que podéis ver aquí o pulsando en el logo  "Blog solidario" ahí a la derecha. En este caso se trata de una preparación muy sencilla, económica y muy rica. Su coste no supera los diez euros, lo que significa que el precio aproximado es de unos dos euros y medio por comensal. Y siendo como es el pavo uno de los ingredientes típicos de la mitología navideña... pues misión cumplida, ¿verdad?

Ingredientes para cuatro personas.
Cuatro muslos de pavo
Dos cebolletas
Un pimiento verde
Dos zanahorias
Cuatro patatas
Dos dientes de ajo
Una cucharadita de pimienta verde en grano
Un ramillete de cilantro (o perejil)
500 cl de caldo de verduras
Un vasito de vino blanco
Sal
Aceite de oliva

  • Picamos  finamente el cilantro (o el perejil) y lo mezclamos con tres o cuatro cucharadas de aceite de oliva. Reservamos.
  • Precalentamos el horno a 190º.
  • En el mortero machacamos los ajos pelados y los mezclamos con un poco del caldo de verduras. Reservamos.
  • Lavamos las verduras, las cortamos en rodajas finas y las extendemos en el fondo de una fuente de horno. Salamos muy ligeramente y cubrimos con el caldo de verduras.
  • Lavamos muy bien las patatas las secamos y las cortamos en rodajas finas pero sin llegar a separarlas. Las colocamos en una fuente que pueda ir al horno, untamos cada patata con la mezcla de aceite y cilantro, (o perejil) procurando que caiga entre los cortes y queda toda bien impregnada. Reservamos.
  • Quitamos la piel de los muslos de pavo, los salpimentamos y los ponemos sobre la cama de verduras de la bandeja del horno, rociamos con el majado de ajos y después con un hilo de aceite y metemos al horno junto con las patatas. Se harán al mismo tiempo que el pavo.
  • El tiempo de cocción estará en torno a los sesenta - setenta minutos, pero ya sabe, fíese de su horno. De tanto en tanto remojaremos los muslos de pavo con el jugo de la cocción y les daremos la vuelta para que se doren por igual. A media cocción volveremos a untar las patatas con lo que quede de la mezcla de aceite y cilantro y las salamos con cuidado.
  • Cuando ya esté asado el pavo, retiramos los muslos que reservaremos al calor. Trituramos en la batidora las verduras con su jugo y pasamos esta crema por el colador.
  • Añadimos un vasito der vino blanco y la pimienta verde en granos y dejamos unos minutos que reduzca a fuego suave.
  • Servimos salseando un plato y con el muslo de pavo sobre la salsa, acompañando con una patata. 

23 de noviembre de 2013

Pollo salteado con pimientos verdes

Hoy, una preparación tan sencilla como nutritiva y con un contraste de sabores muy grato al paladar. Apto tanto para un aperitivo como para un segundo plato, económico y tan fácil de hacer como agradable de comer. El pimiento verde, que no es sino el pimiento que aún no ha madurado, tiene muchas propiedades beneficiosas, es una de las hortalizas más ricas en vitamina C y en antioxidantes. Contiene capsicina, una sustancia que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas, y un alto contenido en betacaroteno  del que se cree que es un buen aliado contra dolencias cardíacas. Y además combina muy bien con la carne del pollo a la que añade su toque ligeramente ácido.

Ingredientes para cuatro personas
Ocho contramuslos de pollo deshuesados
Dos pimientos verdes grandecitos
Sal
Pimienta
Aceite de oliva
  • Limpiamos los contramuslos de la grasa que puedan tener, los cortamos en tiras y los salpimentamos. Sea generoso con la pimienta. Reservamos.
  • Lavamos los pimientos y los cortamos también en tiras. Reservamos.
  • En una sartén con un poco de aceite salteamos el pollo a fuego moderado.
  • Cuando comience a dorarse añadimos los pimientos y dejamos que se vayan haciendo. No deben quedar fritos, sino enteros y crujientes.
  • Servimos con los pimientos sobre los trozos de pollo.

21 de noviembre de 2013

Carrilleras de ibérico con salsa de tomate y puerro

Volvemos con otra receta de carrilleras, ese deliciosa carne, tan rica que apenas necesita más adornos que una cocción cuidadosa, pues si no puede resultar un poco dura. Pero hecha con el mimo necesario se convierte en un gran placer gastronómico. Su alto contenido en colágeno le da esa suave textura gelatinosa, lo que hace de esta carne una de las más adecuadas para estofar. Lo ideal, claro, es cocinarla a fuego lento y durante todo el tiempo que sea necesario, aunque soporta muy bien la cocción en olla rápida si controlamos con cuidado el proceso. Es buena idea someterla a un marinado que ayude a que resulte más tierna, además de aromatizarla con las hierbas o especias que prefiramos. En este caso conviene dejarla en adobo al menos doce horas. El resultado vale la pena.

Ingredientes para cuatro personas
Ocho carrilleras de ibérico
Dos puerros
Dos tomates
½ l de caldo de verduras
250 cl de vino blanco
Dos dientes de ajo
Dos clavos de olor
Una cucharada de cebollino picado
Una cucharada de tomillo
1/2 cucharadita de granos de pimienta verde
Sal
Pimienta molida
Aceite de oliva

  • Limpiamos bien de telillas y grasa superficial las carrilleras y las cortamos en dados como de tres o cuatro centímetros. Salpimentamos.
  • Limpiamos los puerros y cortamos en juliana muy fina la parte verde de los mismos, reservando la parte blanca.
  • En un recipiente adecuado ponemos la carne, el cebollino picado, los puerros y el tomillo y cubrimos con el vino. Dejamos tapado en la nevera toda la noche.
  • Cuando nos pongamos a hacerlo, colamos el caldo del marinado y lo reservamos.
  • Apartamos los trozos de carne, reservando también la juliana de cebollino y puerro.
  • En una sartén con un chorro de aceite doramos bien los trozos de las carrilleras ligeramente enharinados y los pasamos a la olla exprés. Cubrimos con el líquido del marinado y con el caldo de verduras necesario para cubrir la carne. Añadimos los clavos de olor y dejamos cocer unos veinte o veinticinco minutos. (Comprobamos si está tierno, si no, dejamos otros cinco minutos más.) Retiramos y reservamos al calor.
  • Mientras se va cociendo la carne, cortamos en juliana fina los ajos y la parte blanca de los puerros que habíamos reservado y los pochamos, en el mismo aceite en el que hemos frito la carne, junto con la juliana de puerro y cebollino del marinado.
  • Cuando ya esté blando pero sin que se nos queme, retiramos el exceso de aceite, agregamos los tomates pelados y picado y la pimienta verde y rehogamos cuatro o cinco minutos.
  • Añadimos un cacillo del caldo de cocción de la carne y dejamos, a fuego lento, hasta que reduzca.
  • Comprobamos de sal y trituramos muy bien en la batidora, pasando la salsa resultante por el chino o por un colador. (Si nos queda muy espesa, añadiremos un poco del caldo de la carne, y si muy clara, dejamos reducir unos minutos. Ha de ser una salsa espesita, pero fluida, de esas que invitan a mojar pan...)
  • Para servir, salseamos los platos y colocamos los trozos de carne sobre la salsa.