
Esta es otra
receta basada en una preparación tradicional pero en la que apenas se ha
respetado más que la idea de una masa muy fina rellena: las
samosas
son una especie de
empanadilla
típica de las cocinas de La India y Pakistán rellenas por lo común de verduras
aderezadas con curry u otras especias, y fritas. Vamos, que los defensores de
la ortodoxia pueden ir cogiendo la piedras para la lapidación: estas
samosas que hoy os ofrezco, primero están
rellenas de
queso;
segundo, no llevan
especias, sólo un toque de
hierbas
aromáticas, y para finalizar no están fritas sino
horneadas. Pero el resultado es una sorprendente empanadilla con la
masa crujiente, mucho más ligera que
si se hubiera frito, y servida recién hecha con un
relleno de fuerte sabor y suave textura aromatizado
con las
hierbas provenzales y el
cebollino. Un
aperitivo original y muy sabroso, ideal para animar una copa en buena
compañía.
Ingredientes
para 6 unidades:
4 hojas de
masa filo
200 gr de
queso de rulo de cabra
Una
cucharada de hierbas provenzales
Un ramillete
de cebollino
50 gr de
mantequilla
- Desmenuzamos el queso y añadimos las hierbas provenzales y
el cebollino finamente picado. Mezclamos bien y reservamos.
- Precalentamos el horno a 180º.
- Cortamos cada hoja de masa filo en tres tiras. Pintamos una
de estas tiras con la mantequilla que tendremos derretida al baño maría, y
colocamos otra encima. En uno de los extremos colocamos una cucharada del
queso y vamos doblando en triángulo, sellando bien al final.
- Repetimos la operación con cada dos tiras de masa filo.
- Las colocamos en una fuente de horno, las pintamos con la mantequilla y
horneamos hasta que la masa esté
dorada y crujiente. Dependiendo del horno, entre veinte y treinta minutos,
pero vigile para que no se quemen.