
En un
reciente viaje a
Barcelona, leí en
la prensa (no recuerdo si en La Vanguardia o en El Periódico) una de esas
multi-entrevistas en las que, en este caso, a varios
chefs les hacían una batería de preguntas, todas iguales para todo
s. En una de las preguntas les pedían que
eligieran
un
plato de temporada. La
senyora
Ruscalleda propuso
algo tan sugerente como unos
guisantes
(del
Maresme, puntualizó) salteados con ajos tiernos y butifarra. La idea me gustó tanto que en cuanto he vuelto a casa he
preparado esta receta. No sé si los guisantes eran del Maresme, pero sí eran
frescos y tiernos, y los ajetes estaban en su punto. Los catalanes acostumbran
a utilizar la butifarra negra para cocinar, y aunque la gran Carme Ruscalleda
no lo especificaba, o yo no lo recuerdo, he preferido usar butifarra blanca por
la simple razón de que a mí me gusta más. Tampoco decía cómo prepararlos, así
que los he hecho con total libertad y a mi manera. En todo caso, el resultado
es tan rico como el enunciado de la receta prometía, y tan sencillo de hacer
que la recomiendo encarecidamente antes de que acabe la temporada del guisante.
A menos que viváis cerca de San Pol de Mar y podáis permitiros el lujo de una
comida en el restaurante Sant Pau, claro. Y un último apunte: cuando los compremos, los guisantes, debemos
cuidar que las vainas no tengas marcas y sean tersas y de un color verde
brillante.
Ingredientes para cuatro personas
800 gr de guisantes frescos
Dos ramilletes de ajos tiernos
250 gr de butifarra blanca
Dos hojas de laurel
Dos dientes de ajo (opcional)
Sal
Aceite de oliva
- Desgranamos los
guisantes, pelamos y troceamos los ajos tiernos y los hervimos juntos, al
vapor, durante no más de quince minutos.
- Si decidimos usar
los dientes de ajo, los pelamos y picamos muy fino, y mientras se cuecen
los guisantes los doramos en una
sartén con un hilo de aceite. Retiramos y reservamos en cuanto comiencen a
estar dorados.
- Cortamos la
butifarra en trozos de unos cuatro o cinco centímetros y los pasamos por la
misma sartén, sin añadir más aceite,
hasta que la piel quede doradita.
- En esa misma
sartén salteamos unos minutos los guisantes y los ajos tiernos con las
hojas de laurel, salamos al gusto y servimos enseguida con los ajos fritos
por encima .