
C
onfieso que
no sabía muy bien cómo llamar a esta improvisación, suculenta y delicada por
otra parte, pero un tanto... rarilla. Guacahini,
por aquello del aguacate y el tahini, parecía la opción más eufónica, pero eso
de inventar palabros no acaba de convencerme, bastante tenemos ya con políticos
y periodistas maltratando el idioma. Así que lo dejo en este discreto crema de aguacate con tahini, que además
es lo que es. Ideal para untar en rebanadas de un buen pan tostado, como base
para unos canapés... o para comer picando
con palitos de cereales, nachos, patatas chips o cualquier otra forma de guarrear que a uno se le ocurra. Es sencillo de preparar, está muy rico
y reúne todas las virtudes del aguacate y del sésamo, con ese delicioso toque
avellanado del tahini.. Todo lo que se necesita es un aguacate bien maduro pero
no blando, unas semillas tostadas de sésamo y un poco de aceite de sésamo. Así
que vamos a ello.
Ingredientes
Un aguacate
maduro
Una
cucharada de semillas tostadas de sésamo
El zumo de
medio limón
Una o dos cucharada
de aceite de sésamo
Sal
Pimienta (0pcional)
- Comenzamos preparado el tahini: si no tenemos semillas
tostadas de sésamo, las tostaremos previamente en una sartén y a fuego
suave. En cuanto comiencen a desprender su inconfundible aroma ya estarán
listas. Las trituramos con ayuda de un molinillo de café, por ejemplo, y las mezclamos
con el aceite de sésamo y una pizca de sal. Debe quedarnos una pasta fina
pero densa.
- Pelamos el aguacate y trituramos la pulpa con ayuda de un
tenedor. Rociamos con el zumo de limón y un poco de sal. Si lo desea puede añadir un pote de pimienta al gusto.
- Mezclamos muy bien las dos pastas así conseguidas, utilizando
la batidora para que nos quede una crema suave y muy untable.
- Ya puede empezar a disfrutarlo.