Hoy vamos
con otra de esas recetas rápidas, sencillas y de resultados más que
satisfactorios. Como ya he dejado dicho, supongo que un montón de veces, los
contramuslos son, en mi opinión, una de las partes del pollo más jugosas y que
más agradecidas resultan a la hora de prepararlas ya que con casi cualquier
forma de hacerlos se consiguen platos muy apetitosos. Pueden comprarse ya
deshuesados, pedir al carnicero que nos los deshuese o hacerlo nosotros mismos
en casa, no es difícil si se dispone de un cuchillito de los llamados puntilla
bien afilado... eso sí, hay que tener
cuidado para no deshuesarse un dedo...Yo acostumbro a marinarlos, los
contramuslos, con alguna hierba y/o especia, hacerlos a la plancha, acabarlos con un chorro
de vino blanco, dejar que reduzca y añadirles luego alguna guarnición de
verduras. Y así de simple vamos a hacerlos ahora.
Ingredientes
para cuatro personas
Ocho contramuslos
de pollo deshuesados
350 gr de champiñones
laminados
75 gr de panceta ahumada en lonchas finas
1 cucharada
de hierbas provenzales
4 clavos de
olor
Tres dientes
de ajo
Un chorro de
vino blanco
Sal
Pimienta
Aceite de
oliva
- Limpiamos bien la grasa que pudieran tener los contramuslos. Salpimentamos al gusto y los ponemos a marinar con las hierbas, los clavos de olor que habremos machacado en el mortero y un buen chorro de aceite de oliva. Debemos dejar en adobo al menos un par de horas.
- Calentamos un cucharada de aceite en una sartén y doramos dos de los dientes de ajo laminados. Cuando estén dorados sin que se quemen retiramos y reservamos.
- Pasamos ahora los contramuslos por esta sartén hasta que queden a nuestro gusto.
- Cuando ya estén, los rociamos con un chorro generoso de vino blanco, dejamos que reduzca un poco y retiramos, reservando al calor.
- Salteamos los champiñones laminados con el otro diente de ajo, también cortado en láminas, la panceta cortada en juliana y un poco de aceite. No dejar que se hagan mucho.
- Colocamos los champiñones en el centro del plato y sobre ellos los contramuslos con los ajos y la salsita que ha dejado el vino.
