
La pasta
siempre es bienvenida a mi mesa.
A poco
que uno se esmere es un solución ideal para conseguir un plato sabroso y saludable,
nutritivo y no necesariamente
muy
calórico. La pasta es, además, un alimento muy saciante, así que con sólo
añadir algún ingrediente que complete y complemente dietéticamente nuestra
receta tenemos un estupendo plato único al que si acaso podemos acompañar con
una ensalada. (Un inciso: ¿qué hace la Real Academia que todavía no ha aceptado
la palabra saciante, cuando
cosas
como
bloguero,
chat o
friki ya han
encontrado acomodo en la docta casa?) Seguimos. La receta de hoy es de una
sencillez espartana (en su tercera acepción, ya que hablamos de la RAE) y sólo
requiere que a uno le guste el ajo. El aceite de oliva y el toque crujiente de
los frutos secos, más el aroma del orégano fresco terminan de redondear unos
espaguetis para chuparse los dedos. (La cantidad de ajo especificada responde a
mi gusto personal: aumente o disminuya esa cantidad en función de su propio
gusto.)
Ingredientes
para cuatro personas
400 gr de
espaguetis
3 dientes de
ajo
Cuatro
nueces
10 avellanas
10 almendras
Una
cucharada de pipas de girasol peladas
Una
cucharada de cacahuetes pelados
Aceite de
oliva virgen extra
Una ramitas
de orégano fresco
Dos hojas de
laurel
Sal
- Comenzamos pelando los ajos y triturándolos muy bien en el
mortero con un poco de sal. Añadimos aceite de oliva en cantidad
suficiente para aliñar cuatro platos, mezclamos bien y dejamos reposar una
media hora.
- Trituramos los frutos secos, procurando que no queden muy machacados, los mezclamos y reservamos.
- Hervimos los espaguetis en abundante agua con sal y con
las hojas de laurel, siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Escurrimos y servimos aliñados con el aceite al ajo y
espolvoreados con los frutos secos y el orégano finamente picado.