
Ingredientes
para cuatro personas
500 gr de
pasta corta (caracolas, macarrones, espirales, farfalle...)
1 1/2 kg de
tomates maduros
250 gr de
cebollitas francesas
Dos puerros
200 gr de
gambas
Dos dientes
de ajo
Dos
cucharadas de harina
El caldo de
cocer las gambas
Sal
Pimienta
Orégano
Nuez moscada
Aceite de
oliva
- Comenzamos preparando la salsa de tomate según se explica aquí y reservándola.
- Ponemos agua en una cazuela, salamos, y cuando rompa a hervir añadimos las gambas peladas, apagamos el fuego y dejamos tres o cuatro minutos. Retiramos y reservamos.
- En ese mismo agua, ponemos las cabezas y pieles de las gambas y dejamos que hiervan otros cuatro o cinco minutos, desespumando de vez en cuando. Colamos y reservamos.
- Lavamos bien los puerros, quitamos la primera capa, (pero conservamos un buen trozo de la parte verde) los picamos en brunoise (juliana muy fina) y los pochamos, a fuego muy suave, en una sartén con una pizca de aceite y un poco de sal hasta que estén blandos. Cuidado, no deben coger color. Escurrimos el exceso de aceite y reservamos.
- Cocemos la pasta en abundante agua con sal siguiendo las instrucciones del fabricante, y cuando ya esté, la escurrimos y la mezclamos con la salsa de tomate, las gambas y una cucharada de orégano, en una fuente para horno. Reservamos.
- En la misma sartén donde hemos pochado los puerros tostamos ligeramente la harina cuidando que no se queme. Añadimos el pochado, mezclamos bien y vamos añadiendo el caldo de cocer las gambas según nos lo vaya pidiendo la salsa, dejando hacer a fuego muy suave y removiendo bien para que no se hagan grumos. Debemos conseguir una salsa no demasiado espesa.
- Controlamos de sal, añadimos la pimienta y nuez moscada al gusto y vertemos sobre la pasta.
- Llevamos al horno con sólo el gratinador encendido y dejamos hasta que coja un bonito color tostado.
- Servimos y disfrutamos de este rico plato de pasta.