16 de enero de 2016

Sopa de cebolla

Cocina tradicional convertida en un clásico de la cocina francesa, la sopa de cebolla aparece ya en el libro de cocina del siglo XIV Le viandier de Guillaume Tirel más conocido como Taillevent. Esta sopa que en el siglo XIX era el plato típico de los trabajadores del mercado parisino de Les Halles, acabó convertido en tentempié para noctámbulos refinados, y de ahí pasó a los restaurantes más elegantes convertido en plato de lujo. Se aconseja utilizar cebollas dulces para su elaboración ya que tienen un sabor más delicado y el resultado será más suave y meloso. Puede utilizarse el caldo que se prefiera: de verduras, pollo, jamón... eso dará el punto personal a nuestra sopa. En cuanto al queso para el gratinado final, puede elegir el que desee, pero puesto que hablamos de un plato a la francesa, yo me decantaría por un emmental francés como el Emmental de Savoie o el Emmental français est-central, aunque el clásico emmental suizo es igualmente válido. Un último consejo: tanto el vino como el caldo deben estar como mínimo a temperatura ambiente y el caldo es preferible añadirlo hirviendo.

Ingredientes para cuatro personas
4 cebollas dulces grandes
50 ml de aceite de oliva
60 g de mantequilla
Un litro y medio de caldo
4 rebanadas de pan de pueblo
2 cucharadas de harina
125 ml de vino blanco
100 g de queso rallado tipo emmental
Sal

  • Pelamos y cortamos las cebollas en brunoise (juliana muy fina) y las ponemos a pochar en una cazuela con el aceite de oliva y la mantequilla y una pizca de sal y dejamos que se haga a fuego muy bajo hasta que la cebolla quede transparente y blanda pero sin que coja color.
  • Cuando ya esté, espolvoreamos la harina y removemos con cuidado para mezclarla bien. Añadimos el vino blanco y dejamos que dé un hervor de un par de minutos.
  • Agregamos despacio el caldo, moviendo para mezclarlo bien, comprobamos de sal y dejamos unos 20 minutos a fuego muy suave y vigilando para que no se pegue.
  • Mientras, tostamos las rebanadas de pan y las colocamos, rompiéndolas ligeramente con la mano, en pequeñas cazuelitas individuales.
  • Cuando la sopa esté lista la vertemos sobre las tostadas, cubrimos con el queso rallado y gratinamos a 220º hasta que el queso tome un bonito color tostado, pero cuidando que no se queme.
  • Servimos muy caliente.

13 de enero de 2016

Conejo con puerros y judiones de La Granja



Esta receta que hoy os propongo es una versión de una de las más típicas de caza: la liebre con judías, afamada delicatessen que hace de este plato uno de los lujos de la temporada en la que puede disponerse de este animal, que suele ir de octubre a diciembre. Y aunque quizá el conejo, al menos el de granja, sea menos sabroso que la liebre también es más tierno y, en todo caso, más fácil de conseguir. Y si le unimos con unos judiones de La Granja y unos puerros el resultado de esta copia tiene muy poco que envidiar al original. Así que vamos a ello.

Ingredientes para cuatro personas
8 paletillas de conejo
600 gr de judiones de la granja
6 puerros
Aceite de oliva
Dos clavos de olor
1/2 cucharadita de pimentón de La Vera
1 cucharada de romero fresco picado
Un diente de ajo
Sal
Pimienta

  • Dejamos en remojo los judiones la noche antes, y cuando nos pongamos a hacerlos los escurrimos bien, los lavamos al chorro del grifo, los ponemos en la olla exprés junto con los clavos de olor y los cubrimos de agua dejando que se hagan unos treinta minutos a partir del momento en que comience a salir el vapor.
  • Mientras, lavamos y cortamos en tres trozos los puerros quitando la capa exterior. Reservamos. Limpiamos de la grasa superficial las paletillas de conejo, las cortamos en dos trozos, las salpimentamos al gusto y las ponemos en una cazuela con un chorro de aceite junto con los puerros y dejamos que se vayan haciendo a fuego muy suave hasta que puerros y paletillas estén tiernos.
  • Cuando podamos abrir la olla añadimos los judiones junto con su caldo a la cazuela donde tenemos las paletillas, mezclamos con cuidado de no desbaratar los puerros, agregamos el romero finamente picado, comprobamos de sal y dejamos dar un hervor.
  • En un sartén con un chorrito de aceite freímos ligeramente el diente de ajo al que habremos dado un golpe para aplastarlo, añadimos el pimentón fuera del fuego para que no se queme y agregamos este sofrito a la cazuela. Esperamos un par de minutos antes de apagar el fuego y dejamos reposar antes de servir.

22 de diciembre de 2015

Menú para Nochebuena o Nochevieja


Ya están aquí las Navidades, esas fiestas tan insoportablemente entrañables, llenas de puñales familiares, amores por obligación y comilonas que ponen los pelos como escarpias a los irredentos cuentacalorías que ven cómo sus cimientos gastronómico-vitales ceden cual edificios construidos sobre terrenos poco firmes. Y ya está la blogosfera culinaria que hierve de cocinillas afilando sus armas para luchar por el menú más visto. Así que en La Gastrocinemia nos unimos al tradicional desmadre: que viva la falta de lógica y la apología del consumo. El menú que os propongo se compone de unos entrantes donde reinan el marisco y el pescado, un clásico para el plat de résistance (hoy me siento francófilo). Y dos postres para elegir. (Eso sí, recuerde que cada elección es también una renuncia). Y vamos a ello. (Como siempre, la receta completa puede verla pinchando en el enlace)

 Entrantes.

                                                                                  
               2  .Mejillones gratinados con bechamel de gambas

               3.Almejas con salsa de cava


               5.Croquetas de rape

Plato principal. 

                Cordero asado

Postre 

               Sorbete de uvas y ribeiro 

              Arroz con leche y almendras

1 de diciembre de 2015

Arroz con leche y almendras

Receta clásica donde las haya, presente en la cocina y en la mesa de un buen número de países, parece que este delicioso postre tiene un remoto origen en Asia desde donde se extendió por Europa para llegar a América con los emigrantes europeos. La idea original es tan simple como cocer "lentamente el arroz en leche con azúcar". (La Wikipedia dixit) aunque como todas las recetas tradicionales ha ido evolucionando de la mano, y con la imaginación, de cada cocinero que lo haya preparado. Aromatizado con canela y piel de limón o naranja en su versión más s encilla, puede llevar pasas como en muchas cocinas de Iberoamérica, o con una crujiente capa de azúcar quemado por encima como acostumbra a hacerse en Asturias y Portugal... entre otras variaciones. Así que ahora imagine un arroz con leche cremoso y crujiente al mismo tiempo y en el que la canela, la vainilla, la menta, el limón y la mandarina hayan dejado su aroma y su sabor. ¿Verdad que a un arroz con leche así no le hace ninguna falta el azúcar? Y si además lo presentamos en unas tartaletas de hojaldre y lo adornamos con unas frambuesas, nuestros comensales se van a chupar los dedos.

Ingredientes para cuatro personas
200 gr de arroz
1 1/2 l de leche (preferiblemente entera)
Una lámina de hojaldre
75 gr de almendras molidas
50 gr de mantequilla
La piel de un limón
La piel de una mandarina
Una vaina de vainilla
Una rama de canela
Un ramito de menta o hierbabuena
Ocho frambuesas
Canela en polvo al gusto

  • Comenzamos preparando las tartaletas de hojaldre. Para ello cortamos la lámina de masa en cuatro partes redondas y forramos con ellas los moldes que vayamos a utilizar, previamente untados con un poco de mantequilla.
  • Pinchamos la masa con un tenedor y llenamos los moldes con legumbres secas. (Con esto evitamos que la masa suba demasiado).
  • Horneamos a 180º (con el horno ya precalentado) hasta que la masa esté cocida. Dependiendo de cada horno, unos quince o veinte minutos. Retiramos, dejamos enfriar, desmoldamos y reservamos.
  • Ponemos la leche en un cazo amplio junto con la canela en rama, la vaina de vainilla abierta, la piel del limón y de la mandarina y un par de ramitas de menta o yerbabuena y las almendras molidas y llevamos a ebullición a fuego muy bajo hasta que rompa a hervir. (Remueva de vez en cuando para que las almendras no se peguen).
  • Subimos entonces el fuego a medio-bajo y añadimos el arroz.
  • Dejamos que vaya hirviendo lentamente, removiendo todo el tiempo con una cuchara de madera, cuidando que no se pegue. Esta operación llevará entre 30 y 45 minutos. dependiendo de lo alto que tenga el fuego. Ojo al final para que no se queme.
  • Apartamos del fuego, retiramos la vainilla, la canela, las pieles y la menta, añadimos la mantequilla cortada en pequeños dados, mezclamos con cuidado y vertemos en una fuente, donde dejamos reposar. No es mala idea prepararlo la noche antes.
  • Cuando vayamos a servirlo, rellenamos las tartaletas de hojaldre, espolvoreamos con canela molida y adornamos con un par de frambuesas y unas hojitas de menta. (Eso es: o yerbabuena).

21 de noviembre de 2015

Siete recetas de alcachofas


Vamos hoy con una selección de recetas ya publicadas en La Gastrocinemia. Una colección de primeros platos sencillos, ricos y saludables. Y con un producto de temporada como protagonista absoluto: las deliciosas alcachofas que ya pueblan las fruterías. Buenas para el hígado, ayudan a reducir el colesterol, previene y ayudan a combatir la diabetes, son diuréticas... en fin, casi se diría que si tenemos problemas de salud existiendo las alcachofas es porque queremos. Así que anímese: aquí tiene una solución para cada día de la semana. Como siempre, la receta completa pinchando en el enlace.

 







Alcachofas rellenas
Preparar unas alcachofas rellenas es muy sencillo y el resultado es más que satisfactorio por sabor y presencia... (Aquí, la receta completa).


 
 







Fideos con alcachofas y champiñones
Ya están aquí  las primeras alcachofas de este otoño, así que os invito a preparar hoy un plato rico y con el que podréis sorprender a propios y extraños... (Aquí, la receta completa).


 


 



Alcachofas salteadas con tomate y panceta
 ...compre una loncha de panceta ahumada de aproximadamente un dedo de grosor (unos 200 gr) y pongámonos manos a la obra. (Aquí, la receta completa).



 









Alcachofas gratinadas a las finas hierbas
Una forma sencilla y apetitosa de preparar las alcachofas. (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas al vino blanco con jamón
...una variante de las típicas alcachofas con jamón en la que vamos a cocerlas al vapor sustituyendo el agua por un vaso de vino blanco... (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas en papillote
...estas alcachofas resultan irresistibles, tiernas y jugosas, con todo su aroma y sabor. Un poco del mejor aceite de oliva y una pizca de sal y tendremos un plato de lujo. (Aquí, la receta completa).


 






Alcachofas con gambas y champiñones
La unión de setas y alcachofas, una pareja que en apariencia no tienen mucho en común, suele ser sin embargo de esas historias con final feliz... (Aquí, la receta completa).