El
espencat
es un plato típico de
la cocina
valenciana, no tan conocido como la
paella
pero igualmente rico. Consiste en una especie de
ensalada compuesta por
berenjena
y
pimientos, ambos asados,
acompañada por
bacalao en tiras.
Vamos, una especie de
cóctel de lo
que en Cataluña se conoce como
escalivada
más
esqueixda, y que nadie se me
enfade. Es una combinación en verdad deslumbrante, donde la mezcla de sabores,
aromas y texturas tiene poco que envidiar a esos inventos de la
nueva (cada vez menos
nueva, en realidad,) cocina. El
aceite de oliva actúa como suntuosa
trabazón de todos los ingredientes y el resultado sólo puede calificarse de
espectacular. Su preparación es sencilla, aunque un tanto laboriosa, pero puede
hacerse con tiempo, e incluso está mejor si se deja reposar un tiempo.
La escalivada viene del verbo catalán escalivar,
(asar a la brasa )y este del sustantivo escaliu (rescoldo) y consiste
sencillamente en asar a la parrilla pimientos
y berenjenas, a los que se añaden a
veces cebollas y tomates, y servir aliñado con aceite de
oliva y acompañado de anchoas.
La esqueixada, por su parte, es una
ensalada compuesta de bacalao
desalado y desmigado (eso es lo que significa esqueixar: desgajar, desmenuzar...) acompañada de pimiento rojo y verde, tomate y cebolla,
todo ello en pequeños trozos, aliñada con aceite de oliva y enriquecida con unas aceitunas negras. Resultado: uno de los
más geniales inventos de la cocina popular.
Ingredientes
para cuatro personas
Para la
escalivada:
Dos
berenjenas grandecitas
Dos
pimientos rojos grandes
Dos cebollas
Dos o tres
dientes de ajo
Aceite de
oliva
Sal
Para la esqueixada:
400 gr de
bacalao desalado
Medio
pimiento verde
Medio
pimiento rojo
Un tomate
grande maduro
Media
cebolla
16 aceitunas
negras
Aceite de
oliva
sal
- La escalivada, ya se ha dicho, se hace a la brasa, pero como en nuestras cocinas eso puede resultar un
tanto problemático, la haremos al
horno, así que comenzamos precalentándole a 180º.
- Lavamos y secamos bien los pimientos y las berenjenas
y los untamos ligeramente con aceite
de oliva.
- Pelamos y cortamos en mitades las cebollas.
- Ponemos todo en una bandeja, añadimos los ajos enteros y sin pelar y asamos
hasta que esté todo hecho. (El tiempo dependerá del horno, y seguramente los
pimientos se harán antes, así que vigile y retire las hortalizas según vayan estando asadas. Calcule alrededor de
una hora...)
- Dejamos enfriar tapados
con un paño y cuando podemos hacerlo sin quemarnos quitamos la piel de
pimientos y berenjenas, retiramos las pepitas y troceamos en tiras.
- Colocamos todo en una fuente, artísticamente dispuesto.
- Quitamos la piel a los ajos y los machacamos en el mortero
con un poco de sal. Añadimos aceite al gusto, mezclamos bien y aliñamos
nuestra escalivada con esta mezcla y, si se quiere, un poco más de sal.
- Dejamos reposar al menos un par de horas antes de servir.
- Para la esqueixada, tendremos desalado (ver aquí) con
tiempo suficiente el bacalao.
- Cuando nos pongamos a la tarea, desmigamos el bacalao con las manos, haciendo trozos grandecitos. Ponemos en un cuenco
y reservamos.
- Lavamos las verduras
y las cortamos en juliana no muy
fina, en trocitos como de dos centímetros, más o menos.
- Pelamos el tomate,
retiramos las semillas y cortamos también en trozos de un par de
centímetros.
- Añadimos todo al bacalao y mezclamos bien.
- Aliñamos con abundante aceite de oliva y sal al gusto, pero recuerde que el bacalao,
aún desalado, suele tener ya un
punto de sal. Agregamos las aceitunas
negras y dejamos reposar.
Cuando
sirvamos, salseamos un plato con una
cucharada de aceite de la esqueixada y
sobre él, ayudados con un aro de emplatar,
la esqueixada rodeada de la escalivada. Una opción, igual de apetitosa, es
colocar, sobre una rebanada de pan tostado,
la escalivada coronada por una buena ración de esqueixada. (Pero eso es el espencat,
¿verdad? Pues eso.)